Análisis a nivel global

 A nivel latinoamericano, la pérdida de nutrientes de los suelos se constituye como una problemática ambiental y social de carácter estructural, estrechamente vinculada a los modelos de desarrollo, las dinámicas extractivas y las desigualdades históricas de la región. Desde una perspectiva interdisciplinar, (Reyna Cruz, E., & L. & Armijo Mena, 2019), señalan que este tipo de fenómenos no puede analizarse únicamente desde lo ambiental, sino que requiere integrar dimensiones sociales, económicas, culturales, políticas y educativas para comprender su complejidad y alcance territorial.

Latinoamérica, a pesar de ser una de las regiones con mayor biodiversidad del planeta, enfrenta altos niveles de degradación del suelo. Diversos informes regionales evidencian que amplias zonas presentan erosión, pérdida de materia orgánica y agotamiento de nutrientes esenciales, como resultado de prácticas agrícolas intensivas, monocultivos, uso indiscriminado de agroquímicos, deforestación y expansión de la frontera agrícola, especialmente en contextos rurales y periurbanos.

Desde el enfoque de la Ruta de Innovación Social propuesto por (Pacheco Duarte & al, 2022),la pérdida de nutrientes del suelo puede entenderse como una necesidad social insatisfecha que afecta de manera directa a comunidades rurales, campesinas, indígenas y afrodescendientes, cuyos medios de subsistencia dependen del suelo. Esta degradación limita la producción de alimentos, incrementa la pobreza y profundiza la exclusión social.

Uno de los principales hallazgos a nivel regional es la relación entre la degradación del suelo y modelos de desarrollo que priorizan el crecimiento económico sobre la sostenibilidad ambiental. Asimismo, se evidencia una débil articulación entre las políticas ambientales y los procesos educativos, lo que dificulta la formación de una conciencia ambiental crítica desde las primeras etapas de la vida. Esta situación se ve agravada por la pérdida de saberes ancestrales relacionados con el manejo sostenible del suelo, afectando la identidad cultural y el vínculo comunitario con la tierra.

En este contexto, proyectos educativos como las huertas escolares y comunitarias se configuran como estrategias de innovación social que permiten recuperar el suelo, fortalecer la participación comunitaria y promover prácticas sostenibles desde el territorio (Pacheco Duarte & al, 2022).De este modo, la educación se posiciona como un eje fundamental para enfrentar la problemática y avanzar hacia un desarrollo más justo y sostenible en Latinoamérica.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Inicio

Objetivos de Desarrollo Sostenible aplicables a la huerta infantil

Actividad 4

Pérdida de nutrientes en los suelos urbanos

Contexto